el invierno nos pisa los talones y el frio me susurra que me atreva a decir todo lo que siento, pero tengo esa manía de la poca demostración afectiva. tal vez antes tendría que practicar en una hoja borrador, tachar y volver a escribir las frases que repito antes de dormir o podría practicar frente al espejo un discurso encantador.
anoche estoy seguro que al menos una hora le dedique a diseñar el sueño de esa noche y note que mas por mas proceso proyectual que tenga, nunca va a dar el resultado esperado aunque no deja de ser entretenido. creo que debería llevarme mas por la espontaneidad de mi inconsciente y dejar de mambear, aunque que seria de nosotros sin nuestros mambitos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario