con la noche mas abajo que nunca
el zumbido de las estrellas
como dos cuerpos celestes
reposados en el mas calmo universo
uno muy cerca del otro
atraídos y rodeándose
con imanes internos meciéndose
dentro de una obra surrealista
como si nada y sin pensarlo
cargue su cuerpo en mis hombros
y comencé a girar rápido
perdiendo el eje de rotación
desbordado y extasiado
hasta que las risas vaciaron mis pulmones
con los ojos desorbitados
su lengua trabada
entre agitación
y sonrisas aireadas
logro preguntarme
¿que había sido eso?
volviendo un poco a mi
en forma telepática
silenciosamente respondí
quería devolverle
quería devolverle
ese vértigo eufórico
y desmedido producto de
no se muy bien donde
pero creo que
de esa atracción
ese tire y afloje ciclotímico
de nuestro centros de gravitatorios
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