sábado

anoche el frio no me dejaba dormir, me deje atrapar por la confusión invernal y recurrí a sus fotos con la intención de que cobren vida y me hagan un gesto invitándome a salir. hace mucho frió, pero estaría dispuesto a  ir a una plaza a tomarnos una birra y recordar esas conversaciones que teníamos cuando no eramos mas que dos desconocidos y mencionábamos anécdotas de nuestra infancia, que agitaban a nuestro niño interior cobrando energía para apalear a las responsabilidades que muchas veces nos atormentan.
una vez conciliado el sueño, me hundí en las frazadas y arrastre mis manos por el colchón encontrar sus uñas cuadradas pintadas como por pollock. en plena búsqueda cerré los ojos y ahí estábamos, en ese bosque de arboles azules, envueltos en una bolsa de dormir, haciendo de los diálogos de nuestras peliculas favoritas su versión punk.

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